Laura Moreno, psicóloga social y sanitaria y psicoterapeuta nacida en Madrid, echa la vista atrás para contar su experiencia en primera persona como profesional del equipo de SAE. Sus inicios, cómo surge el servicio y cómo funciona, nos da pie a conocer una vida dedicada a las personas usuarias que han llegado hasta su consulta.
¿Cuándo y cómo llegas a SAE?
El SAE nace en 2016. Pero antes he de situar mi trayectoria con ABD/Energy Control para que se entienda de dónde y por qué nace el servicio.
Yo inicio con ABD en 2008 en el proyecto Energy Control (EC). Un gran amigo de Madrid, Fernando Caudevilla me invita a formar parte de este proyecto fascinante, rompedor, cañero, valiente y muy necesario para las personas usuarias de drogas que usan, pero que no reportan problemas. Quedo asombrada por la existencia de un proyecto preventivo así y me sumo al equipo, compatibilizando esta experiencia con mi trabajo de psicóloga en la red pública de drogas de Madrid (reducción de daños y tratamiento).
Mi entrevista con la coordinadora estatal en aquellos momentos, Nuria Calzada, la realizo en el stand de EC en el Boom Festival en Portugal, en agosto de 2008. Qué mejor sitio para entrevistarnos, ¿verdad? Me presenta in situ todo lo que hacen, cómo realizan las atenciones, los análisis, la info que dan… esto me hizo sentir muy motivada a arrancar con el equipo. Tengo muy buenos recuerdos de ese momento y de Mireia Ventura, responsable de los servicios de análisis en EC y en la red europea y gran amiga con los años. Trabajo en el servicio hasta 2014 y en este tiempo observo que falta una atención concreta a estos usos problemáticos de drogas que no eran tan conocidas y desde la perspectiva de la reducción de riesgos y daños, la cual no considera la abstinencia como requisito o condición imprescindible para mejorar la calidad de vida.
Vuelvo a ABD en 2016, y habiendo iniciado mi experiencia como profesional autónoma, propongo a la dirección del área de drogas y salud de ABD, Josep Rovira, montar un servicio, el SAE, el cual pueda dar entrada a todos esos perfiles que no están siendo atendidos en la red pública, que consumen otras drogas a las típicamente conocidas (alcohol, cocaína, heroína), y no solo preventivo, aplicando la reducción de riesgos y daños a lo largo de todo el proceso según la necesidad de la persona. La dirección da el ok y comenzamos a formular qué será el SAE, junto a Laura Piñeiro, directora de ABD en Madrid y que siempre ha ofrecido un apoyo incondicional.
Desde el inicio el SAE y hasta el día de hoy, se plantea como un servicio que atiende de forma general la salud mental de las personas con malestar, sea por problemas con el uso de drogas o por otros diferentes. Aquí podéis visitar la filosofía/principios de atención del servicio y las bases del abordaje terapéutico: https://sae.abd.ong/sobre-sae/
¿Qué tipo de atenciones son las que has realizado con más frecuencia en este tiempo?
Se realizan diversos tipos de atenciones y a personas de diferentes edades. El SAE nace en el área de drogas y salud y está íntimamente relacionado con Energy Control y ChemSafe (2 programas de ABD que trabajan con personas usuarias de drogas), por lo que hay bastantes perfiles en atención con usos problemáticos de drogas y o de chemsex. Pero también son comunes las atenciones de otras demandas o malestares como: pérdidas, rupturas en relaciones de pareja, depresión y ansiedad, atención a padres con dificultades en la relación con sus hijos/as, estrés, insatisfacción en el momento vital, estrés laboral, … Lo que sí es cierto que mayormente atendemos a personas jóvenes y de mediana edad sobre todo, en la horquilla de 25 a 50 años.
¿Recuerdas tu primer caso?
Claro que recuerdo mi primer caso en el SAE. Aún hoy día mantenemos contacto para ver cómo está. Fue la persona responsable de que abriera mi consulta particular en 2011, uno de los casos que motivó el que después abriésemos el SAE en 2016 y mi primer caso de chemsex. Recibía atención en Energy Control por mí desde 2009.
Las atenciones cada vez tornaron más clínicas o propias de un proceso terapéutico o de tratamiento y decidimos comenzar fuera de EC. Fue un proceso largo pero muy bonito, él me enseñó muchísimas cosas del chemsex, casi diría todo lo que sé a día de hoy. Las personas a las que atendemos nos enseñan mucho y nos hacen crecer a todos los niveles.
¿A qué os referís cuando decís “acompañamiento terapéutico holístico”?
En el SAE hablamos de Acompañamiento Terapéutico y Abordaje Holístico de la salud mental.
Empezando por el segundo, un abordaje holístico de la salud supone intervenir y acompañar en cada realidad como si de un todo se tratara, de forma integral, global, total, concebimos que cada persona es un todo con diferentes partes integradas entre sí y relacionándose e influyéndose entre ellas. No podemos tratar dificultades en los usos de drogas y centrarnos solo en ese síntoma (usar o no usar la sustancia en cuestión), si no que tenemos un marco general de qué condiciones han hecho que se desarrolle ese uso difícil.
Hay que hacer un barrido para entender todas esas condiciones: quién es la persona, cual ha sido su vida y experiencias, su salud en el plano físico y cómo fue en su vida, también cómo funciona a nivel emocional y psicológico, que principios o valores tiene en un plano más espiritual y de búsqueda del sentido de la vida, cómo se relaciona, si se siente feliz, si está integrada en la comunidad en la que vive… todo ello es muy importante para poder acompañar a las personas que atendemos y que los procesos lleven a una mejoría o mayor bienestar.
Estamos acostumbrados/as a tratar cada síntoma en un recurso o servicio diferente, de forma aislada (recursos para temas de drogas, recursos para problemas de alimentación, recursos para bullying, hospitales para cuestiones médicas/orgánicas y administración de fármacos, etc.), sin que exista un punto terapéutico central que una todo y que mire la globalidad de la persona. Esto hace que queden muchos cabos sueltos y que los malestares se resuelvan en una dimensión, pero aparezcan en otra.
Por otro lado, en el SAE hablamos de acompañamiento terapéutico. Este término en salud mental describe a una figura profesional muy concreta. Ésta establece una integración o conexión de todas las personas profesionales que trabajan desde diferentes disciplinas, con la función de elaborar estrategias de tratamiento integral no farmacológico, dando atención personalizada a la persona atendida como a su familia. Lo que hace esta figura es establecer una relación cercana y de confianza con la persona que recibe el acompañamiento, brindando su apoyo en cada momento y acompañando muy de cerca. Tiene una función fundamental para nosotros/as, y es conectar todo el proceso y disciplinas implicadas, siendo el pilar central que acompaña a la persona, recogiendo y aunando todo lo demás.
En SAE, somos terapeutas con cualificación en diferentes corrientes o tipos de abordaje, pero eso no es lo que más importa. Damos el lugar central al vinculo que establecemos con la persona atendida, la pieza angular en el proceso. Este vínculo y el acompañamiento permiten que la persona vaya investigando y experimentando sin miedo o sabiendo que hay alguien muy cerca con quien puede contar. La persona profesional te acompaña en tus elecciones, te acompaña en la búsqueda, en la experimentación, te muestra opciones para que puedas reflexionar, pensar y elegir, pero durante todo el proceso es la propia persona la que decide sobre su vida y elige por donde caminar.
¿Cómo empieza el proceso de asesoramiento y tratamiento terapéutico? Y ¿cómo se desarrolla?
La persona llama o escribe al SAE bien para recibir información del servicio y realizando una petición de tratamiento, o para asesorarse sobre alguna dificultad concreta y valorar opciones terapéuticas. Esta atención se realiza en una primera cita que suele ser telefónica u online y es totalmente gratuita. Es lo que llamamos acogida y asesoramiento.
Si tras ese primer encuentro la persona decide iniciar un proceso terapéutico o tratamiento en el SAE, le derivamos a una persona profesional del servicio. Se les pone en contacto e inician el proceso.
¿Debemos acudir a SAE sólo cuando nos encontremos mal?
Diría que es obvio y recomendado buscar apoyo y herramientas cuando nos encontramos mal, y que es de vital importancia acudir en los momentos iniciales de malestar, antes de tener graves problemas, para poder trabajar de forma más preventiva y tener más probabilidades de solucionar las dificultades.
Otra cuestión, es que a veces dudamos de cómo nos sentimos, percibimos malestar, pero nos decimos que no estamos mal del todo. Podemos pensar que son tonterías y por ello no acudir y pedir apoyo, por vergüenza, por qué dirá la profesional de nuestras dudas…. sentimos mucha inseguridad y decidimos no hacer ningún movimiento. En estos momentos diría que es no solo importante, sino imprescindible acudir. Quizás con una cita se solventen las dudas y adiós malestar. O quizás sea el inicio de un proceso, pero con muchas más posibilidades de éxito.
¿Cómo se debe actuar si conocemos a alguien con problemas en su salud mental y que debemos tener en cuenta?
Simplemente transmitir a la persona que existen posibilidades para que pueda sentirse bien o mejor de lo que se siente, pero que tiene que dar el paso, tomar la decisión y confiar. Puede decidir quedarse como está y esto es lícito, o puede saltar hacia la búsqueda de herramientas y mejorar su sentir.
¿En cuanto tiempo se empiezan a notar mejorías en los tratamientos?
Es una pregunta difícil de concretar. Cada persona es diferente y precisa de unos tiempos. Pero me atrevería a decir que, desde el inicio, desde que se toma la decisión y se arma el vínculo, la persona ya se siente mejor por haber iniciado un proceso de trabajo y haberse comprometido consigo misma. A partir de aquí habrá muchos y diferentes momentos de bienestar, cada cual correspondiente a una etapa que va preparando la siguiente a trabajar. Entendernos y encontrar respuestas ya supone una fuente de bienestar. Después hay que conseguir cambiar el día a día más allá de entender.
¿Qué aconsejarías a la población sobre acudir al psicólogo/a y promover la mejora de la salud mental?
Vivimos en un mundo médico, farmacológico, de anestesia del síntoma para ir sobreviviendo. Pero lo más importante es encontrar el bienestar y solucionar verdaderamente los problemas de base. Hay que profundizar bajo los síntomas. Esto solo se puede hacer a través de un trabajo psicoterapéutico.
La salud no está en dar un ibuprofeno cada vez que duele la cabeza. Siempre volverá a doler. La salud está en entender de donde vienen los dolores de cabeza, qué factores juegan en que haya tensión emocional y se generen dolores en el cuerpo. Entender la profundidad es necesaria para encontrar la salud.